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jueves, 29 de junio de 2017

Mi padre





Me enseño a interpretar la belleza
del cielo, de acuerdo a su corazón.
Era mi universo, mi gran mundo,
era magnético, era solo para mí.

En las noches despejadas, se recostaba,
viendo hacia la bóveda celestial de
atractivas luces, me hablaba de
Galaxias, estrellas (Polaris, su preferida).
Un niño miraba y escuchaba:
soñar a un hombre con pasión por el cielo.

Época de los libros, época de sueños.
Donde el infinito, llamado “cielo
que no es cielo ni azul”. Trataba de
explicar  lo que ¡yo no comprendía!
Tenía una forma muy especial de
hablar; ¡donde aprendí a soñar, así!

De su legado tengo mucho
y demasiado perdí.
Después de incontables lunas,
Comprendo su amor por lo infinito.
Por lo tanto y poco que conoció.
Una historia de la cual forma parte hoy.

¡Mi padre..mi amor!
Es parte de este indefinido infinito!


Juan Francisco Patzán Beteta

Mi vida




Déjame seguir mi camino hacia ti,
no trates de detenerme!
Tu cabello sombrío .. con olor
a vida; mis caricias pide ..
la pureza  - vi -.
En tu frente divise un
“Lago de Sueños” y mi
sueño encontré!! .
Dos mares  “Tranquilos” y
“Serenos” .. puedo
navegar .. belleza por doquier.
Labios donde el abrigo y
pasión habitan.
Querer .. no puedo!
“Amar” siempre, es y será.
Mi vida .. tú lo harás …..   


Juan Francisco Patzán Beteta.

domingo, 25 de junio de 2017

"Susurrar a la vida"


¿Susurrar a la vida?
¡Separados!..¡sí!..en un mundo de cristal, 
débil que no es para dos. El amor en 
cambio es resistente, sólido; dotado 
de lágrimas para limpiar. Tengo que ser sincero, un hombre también llora. Para: 
sufrir se debe amar y quien ama es feliz.

¿Susurrar a la vida?
Manos expuestas; indiferentes sin tu calor.
Te demandan; por el frió de tu ausencia. Sin recoger tu cabello, recorrer tu piel con 
placidez y pasión, un beso que en sueños 
se disipó. ¡Una mirada, que nunca llego!
Porque nacimos, en tiempo..¡no en lugar!

¿Susurrar a la vida?
¡Vez el gozo que en mi causas!
Me has hecho vivir sin vivir en mí,
¡Porque..amar es vivir en gozo!..aunque este breve gozo, sea todo y nada en el tiempo. Tantas palabras quedaran pendientes. 
¡Tanto amor! sin temor al ¿qué dirán?

¿Susurrar a la vida?
Nunca romperé esta unión..corazón,
¡En voz baja..a vida eterna sabes!
No llegas a sustituir a nadie,
nadie dejo este lugar vacío, sucede que
amar: ¡es entregarte mi vida entera!
¿Por qué?..¡los amores, los da la vida!

Juan Francisco Patzán Beteta.



domingo, 4 de junio de 2017

Si pudiera, lo haría!!



Si pudiera, lo haría!, te mostraría:
mi motivo y mi razón. Afecto al
calor corriendo dentro de mi piel.
Nací, arrullado en los brazos del amor.

Un cuerpo se enfría, ninguno lo ve,
ninguno lo busca, ninguno lo siente.
Olvidado entre el polvo de los
recuerdos, se aferra a permanecer.

A ti, quien se aleja sin motivo, ni
razón. A ti, únicamente a ti..camina
¡no voltees, no te detengas!, sigue
adelante.  En busca de tu amanecer.

¡¡Una nueva madruga te espera!!
¡Mi amor no muere..aquí tu amor vive!

Juan Francisco Patzán Beteta

martes, 9 de mayo de 2017

Inolvidable un Atardecer


INOLVIDABLE UN ATARDECER

Una dÁdiva para dos amores.
Irresistible, Inolvidable y perenne
Transición  de cielo con cielo,
Fue el atardecer de aquel día.

Cuando el sublime firmamento,
Discurrió el amor en sus ojos.
Su alma disfruto de  noventa
segundos, Únicos, auténticos
e irrepetibles.. ¡Le Pertenecían!.

Quiero decir, nos pertenecían!

Juan Francisco Patzán  Beteta

Tu amor Madre!




Madre eres el amor de Dios,
el amor hecho carne en mujer.
Madre nombre que perdura;
el tiempo jamás lo borra.

Madre tu seguridad, no se olvida:
Mujer estas siempre allí, en el
momento indicado. Como olvidar
tus besos, abrazos, canciones..¡Madre!

Madre, maestra, formadora, guía.
Madre, generosa, humilde, soñadora.
Tu mirada de ángel, tus suaves
palabras ¡tú fortaleza de roca!

Felicidades en tu día, por favor,
déjate servir hoy..¡te lo mereces!

Juan Francisco Patzán Beteta

jueves, 27 de abril de 2017

¡¡Esos ojos cafés!!



¡Vi el cuerpo de esos ojos cafés!
Las hermanas traslucen su estadía.
Faros de luz misma; se detuvieron en mí.
Sin las caricias, de un sueño de amor.

Expresivos, cristalinos, ¡brío que no
he permitido olvidar! Dos veces
desdichado. Es la miseria humana
que habito; por conocer de ellos.

Esos ojos cafés, que mi remirar
ocupa. ¿Por qué tenía que ver?,
¡Tú mirar corazón, tus labios y sonrisa!
esos ojos cafés mi amor entorna.

Acariciar se me ha negado.
Amor inminente, amor lejano.
¿A quién, esos ojos cafés aman?
¡¡Esos ojos cafés, que tanto amo!!


Juan Francisco Patzán Beteta